Vestuarios

Los vestuarios en hoteles requieren equipamiento profesional resistente, diseñado para soportar un uso intensivo diario sin comprometer la comodidad ni la imagen del espacio. En Colecttel ofrecemos equipamiento para vestuarios de hotel que incluye bancos sencillos y dobles, taquillas, accesorios para taquillas, bancadas y percheros profesionales, pensados para garantizar orden, funcionalidad y durabilidad en vestuarios de gimnasios, spas, zonas de personal y áreas deportivas.

Nuestras soluciones permiten crear vestuarios funcionales y cómodos, donde los usuarios pueden almacenar sus pertenencias de forma segura, accesible y organizada. Gracias a un enfoque de equipamiento adaptable a cada proyecto, es posible aprovechar al máximo cada metro cuadrado, optimizando la distribución del espacio y ajustándose a las necesidades específicas de cada hotel.

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Vestuarios profesionales para hoteles: taquillas, bancos y percheros

Los vestuarios en un hotel son una pieza clave en servicios como el gimnasio, el spa, áreas wellness, las zonas deportivas o espacios destinados al personal. Por eso, su equipamiento debe estar preparado para un uso intensivo, humedad constante y alta rotación de usuarios, sin comprometer la seguridad, el orden ni la comodidad. Un vestuario bien planificado y con mobiliario profesional facilita la limpieza diaria, reduce incidencias de mantenimiento y mejora la experiencia del huésped. Además, en vestuarios de personal, ayuda a estandarizar rutinas y mantener el back of house organizado, impactando directamente en la operativa del hotel.

¿Qué equipamiento es esencial em un vestuario de hotel?

Un vestuario funcional se contruye con elementos bien seleccionados y bien combinados. Según el espacio disponible y el volumen de uso, estos son los elementos clave:

  • Bancos sencillos y bancos dobles: aportan un punto de apoyo cómodo y estable para el cambio de ropa, especialmente en entornos con alta rotación. En vestuarios con más tránsito, el banco doble ayuda a mejorar la circulación y aprovechar mejor el espacio.
  • Bancadas: recomendables cuando se necesita una solución más integrada, que ordene el vestuario y facilite una distribución clara, separando zonas de paso, apoyo y cambio.
  • Taquillas: son el núcleo del vestuario. Permiten un almacenamiento seguro y organizado de pertenencias, uniformes o EPI. Lo importante no es solo poner taquillas, sino dimensionar bien su capacidad y escoger el tipo de cierre adecuado para reducir incidencias.
  • Accesorios de taquillas: marcan la diferencia en la operativa diaria. Una buena organización interior, la señalización y los elementos de protección o refuerzo ayudan a mantener el orden, prolongar la vida útil y evitar un vestuario caótico a las pocas semanas.
  • Percheros profesionales: completan el flujo. Evitan que la ropa acabe en bancos o suelos, mantienen el espacio despejado y facilitan el uso diario tanto para huéspedes como para personal.

¿Taquillas de metal, madera o plástico? ¿Qué material elegir?

El material de la taquilla marca la diferencia en un vestuario: determina cuánto aguanta el equipamiento con uso diario, cómo se limpia, cómo envejece con la humedad y qué imagen transmite (especialmente si es un vestuario de spa o fitness). En hoteles, lo más práctico es elegir en función del nivel de humedad y la intensidad de uso.

Taquillas metálicas: el estándar más equilibrado para uso intensivo

Las taquillas de acero son la elección más habitual en vestuarios de hotel porque funcionan bien en el día a día: resisten golpes, soportan limpieza frecuente y mantienen un aspecto profesional durante años. Con un buen tratamiento anticorrosión, son una solución muy fiable para back-of-house.

  • Ideales para: vestuarios de personal (housekeeping, mantenimiento, cocina) y zonas operativas con alto ritmo.
  • Puntos clave a revisar: espesor de chapa (0,6–0,8 mm), galvanizado + pintura epoxi, ventilación y base elevada o zócalo si hay humedad.
  • Por qué compensan: combinan durabilidad, seguridad y coste con una reposición mínima.

Taquillas de madera/melamina: mejor en vestuarios secos donde el diseño importa

Las taquillas en madera o melamina aportan una estética más cálida y hotelera, muy interesante para espacios donde la imagen pesa, pero necesitan un entorno más controlado para durar bien.

  • Ideales para: vestuarios secos, zonas sin duchas y proyectos boutique con interiorismo cuidado.
  • Puntos clave a revisar: cantos bien sellados, tablero hidrófugo y acabados resistentes a limpieza.
  • Cuándo evitarlas: en vestuarios húmedos o con vapor constante, porque pueden deteriorarse antes.

Taquillas HPL o plástico técnico: la opción más segura para humedad y spa

Si el vestuario convive con duchas, piscina o una humedad permanente, el HPL/plástico técnico suele ser la alternativa más estable: no se oxida, no se hincha y tolera limpieza intensiva sin sufrir.

  • Ideales para: spas, fitness, hoteles de costa, zonas con duchas y vestuarios con mucha humedad.
  • Ventaja principal: máxima resistencia a agua, vapor y corrosión, con acabados estéticos (incluida imitación madera).
  • Inversión: superior, pero suele amortizarse porque evita sustituciones tempranas en ambientes exigentes.

Tamaño y formato de taquilla para vestuarios de hotel: qué configuración funciona mejor

En un vestuario de hotel, elegir bien el tamaño de la taquilla evita problemas operativos muy comunes: uniformes arrugados, falta de espacio para calzado y mochila, y un vestuario que se ve desordenado a diario. La clave es escoger el formato correcto según el tipo de equipo y el uso real.

Taquillas de una puerta y altura completa (las más versátiles)

Las taquillas altas de una puerta son la opción más completa para hoteles porque permiten colgar uniformes y guardar pertenencias sin comprimirlas. Funcionan especialmente bien cuando el personal necesita tener el uniforme listo y en buen estado.

  • Recomendadas para: housekeeping, mantenimiento, cocina y personal con uniforme completo.
  • Ventaja principal: más orden y menos deterioro de la ropa por falta de espacio.

Taquillas con dos puertas o módulos apilados (cuando el espacio manda)

Las taquillas divididas en dos compartimentos permiten aprovechar mejor los metros cuadrados del vestuario. Son prácticas cuando el volumen de pertenencias es menor y se busca optimizar capacidad sin ampliar la sala.

  • Recomendadas para: recepción, administración o equipos con necesidades de almacenamiento más ligeras.
  • Ventaja principal: más usuarios por línea de taquillas sin perder seguridad individual.

Taquillas tipo L/Z para separar uniforme y calzado (más higiene y organización)

Las configuraciones L o Z ayudan a mantener el vestuario más ordenado porque separan zonas: ropa colgada por un lado y zapatos/bolsa por otro. Esta distribución reduce olores, mejora la higiene y agiliza el cambio de turno.

  • Recomendadas para: hoteles con uso intensivo del vestuario y alta rotación de personal.
  • Ventaja principal: mejor organización y menos mezcla de ropa con calzado.

Sistemas de cierre en taquillas y su impacto en la operativa del hotel

El tipo de cierre de las taquillas en vestuarios de hotel influye directamente en la seguridad, la gestión diaria y el coste de reposiciones. Elegir bien evita incidencias habituales como llaves perdidas, candados abandonados o accesos no controlados.

Cerradura mecánica con llave

  • Ventajas: solución profesional y homogénea, con control del hotel y posibilidad de apertura en incidencias (objetos olvidados, bajas, cambios de turno).
  • A tener en cuenta: requiere gestión de llaves y recambios, y un protocolo claro de reposición cuando hay pérdidas.
  • Recomendado para: hoteles con plantilla estable y necesidad de orden y control operativo diario.

Cerradura electrónica (código, tarjeta RFID o sistemas combinados)

  • Ventajas: elimina llaves físicas, permite desactivación rápida, mejora la trazabilidad y facilita la gestión cuando hay cambios de personal o accesos por turnos.
  • A tener en cuenta: inversión inicial superior y mantenimiento técnico (baterías, programación, soporte).
  • Recomendado para: hoteles con control de accesos centralizado, operaciones grandes o vestuarios asociados a spa/wellness premium.

Dónde ubicar el vestuario en el hotel para optimizar tiempos y circulación

La ubicación del vestuario afecta a los tiempos de entrada/salida, la circulación interna y la percepción en hoteles donde la imagen es crítica. Un buen planteamiento reduce desplazamientos, evita cruces con huéspedes y mejora el confort del personal.

  • Cerca de las áreas operativas (housekeeping, lavandería, cocina): reduce minutos perdidos por turno y mejora la puntualidad en cambios de turno.
  • Acceso por zona de servicio: evita tránsito por áreas públicas, algo clave en hoteles premium y en operativas con horarios tempranos o nocturnos.
  • Ventilación e iluminación adecuadas: disminuye humedad, olores y desgaste de bancos/taquillas, y mejora la experiencia de uso diaria.
  • Separación clara entre zona seca y zona húmeda: duchas y lavabos deben quedar aislados para proteger taquillas, bancos y accesorios, alargando su vida útil y reduciendo mantenimiento.

Vestuarios a medida según el tipo de hotel y el uso real

No existe un único vestuario estándar para todos los alojamientos. Las necesidades cambian según la tipología del hotel, el volumen de usuarios y los servicios asociados. Por eso, en Colecttel trabajamos con un enfoque de proyecto personalizado, ajustando el equipamiento a la operativa real de cada establecimiento.

  • Hoteles urbanos: suelen necesitar vestuarios compactos y soluciones que optimicen metros cuadrados, con taquillas y bancos que faciliten la circulación en espacios más ajustados.
  • Resorts y hoteles vacacionales: requieren mayor capacidad, materiales preparados para uso intensivo y configuraciones que soporten picos de ocupación y rotación.
  • Hoteles con wellness, spa o zonas deportivas: demandan vestuarios especialmente robustos, resistentes a humedad, fáciles de mantener y pensados para flujos elevados de usuarios, con organización eficiente y cierres adecuados.

Plantear el vestuario como un proyecto a medida permite definir dimensiones, capacidades y distribución sin comprometer durabilidad, funcionalidad ni la coherencia con el estándar del hotel. Así se reducen incidencias, se facilita el mantenimiento y se consigue un espacio que funciona bien desde el primer día.

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