Perchas
Las perchas profesionales para habitaciones de hotel son un básico invisible que impacta directamente en la comodidad del huésped y en la percepción de calidad del armario. En esta categoría encontrarás perchas diseñadas para uso intensivo en hoteles y apartamentos turísticos, fabricadas en madera maciza, metal cromado y plástico técnico de alta resistencia, con formatos pensados para cubrir todas las prendas habituales.
Disponemos de perchas estándar para camisas y blusas, perchas con pinzas para faldas y pantalones, modelos con barra transversal para pantalón largo y perchas para vestidos con muescas para tirantes. Para mejorar la operativa y reducir pérdidas, también ofrecemos sistemas antirrobo con gancho especial, y opciones con acabado antideslizante (felpa, goma o terciopelo) que evitan que la ropa se caiga, especialmente en prendas delicadas.
En entornos premium, las perchas en madera aportan una imagen cuidada y mayor resistencia; el metal encaja en propuestas contemporáneas y el plástico técnico es una alternativa ligera y duradera para alta rotación. Como referencia de servicio, lo habitual es disponer de 10 a 12 perchas por habitación doble, combinando varias tipologías para evitar incidencias y mejorar la experiencia del huésped.
Perchas profesionales para habitaciones de hotel
Las perchas para hoteles son uno de los elementos más utilizados en la habitación y, aun así, suelen quedar en segundo plano cuando se planifica el equipamiento. El resultado es previsible: pocas perchas, materiales poco resistentes o modelos que no sujetan bien la ropa terminan generando incidencias y comentarios negativos en reseñas.
Apostar por perchas profesionales —resistentes, bien seleccionadas y en número suficiente— mejora la organización del armario, reduce quejas y eleva la percepción de confort, especialmente en habitaciones dobles y estancias de varios días. Además, en Illes Balears no es solo una cuestión de experiencia: la normativa de categorización turística exige un mínimo de 12 perchas por habitación y especifica que no pueden ser de alambre, un detalle clave para cumplir requisitos de clasificación y evitar observaciones en inspecciones.
En definitiva, asegurar el tipo y la dotación correcta de perchas es una mejora pequeña en coste, pero grande en impacto: orden, operativa más fluida y un huésped que percibe el armario como “bien resuelto” desde el primer uso.
Cantidad de perchas por habitación según la categoría del hotel
La cantidad de perchas es el error más frecuente en equipamiento de habitaciones: hoteles que invierten miles de euros en mobiliario de diseño pero colocan apenas 4-5 perchas frustrando inmediatamente a huéspedes que intentan colgar su ropa. El estándar profesional varía según la categoría y duración esperada de estancias.
En Illes Balears, la normativa de clasificación turística recoge como requisito de equipamiento un mínimo de 12 perchas por habitación y especifica que no pueden ser de alambre.
- Hoteles de 1 y 2 estrellas: Mantén como referencia 12 perchas por habitación y prioriza resistencia y funcionalidad.
- Hoteles de 3 estrellas: Trabaja de 12 a 14 perchas por habitación, combinando tipos para evitar que el huésped se quede sin opciones.
- Hoteles de 4 estrellas: Lo habitual es de 14 a 16 perchas por habitación. Aquí la clave es la experiencia sin fricción: más variedad y mejor sujeción.
- Hoteles de 5 estrellas y boutique premium: Se recomienda entre 16 a 18 perchas por habitación.
¿Perchas de madera, metal o plástico? ¿Qué material conviene según categoría del hotel?
Elegir el material de las perchas para hotel no es solo una cuestión estética: influye en la durabilidad, la experiencia del huésped, el coste total y la coherencia con el estilo de la habitación. La clave es que el material esté alineado con la categorización del establecimiento y con el nivel de servicio que quieres transmitir.
- Perchas de madera maciza (haya, nogal, roble, cerezo). Comunican calidad, calidez y atención al detalle. Son ideales para hoteles donde el armario forma parte de la experiencia premium, porque transmiten solidez al tacto y mantienen un aspecto impecable durante años. Encajan especialmente bien en habitaciones con mobiliario de madera y conceptos clásicos o elegantes.
- Perchas metálicas (cromadas o en acero inoxidable). aportan una imagen moderna, limpia y muy resistente al uso intensivo. Funcionan especialmente bien en hoteles urbanos, de diseño o con interiores minimalistas. Son fáciles de limpiar y mantienen una apariencia profesional con mantenimiento mínimo.
- Perchas de plástico técnico (polipropileno de alta densidad, ABS reforzado, plásticos de alta resistencia). Son una solución muy práctica en hoteles que priorizan funcionalidad, reposiciones rápidas y control de costes. Bien seleccionadas, ofrecen una vida útil sólida y se adaptan a entornos de alta rotación.
Coherencia con la habitación: un detalle que se nota
El mejor material es el que mantiene una coherencia visual con el armario y el estilo del mobiliario. En una habitación clásica, la madera suele encajar mejor; en interiores contemporáneos, el metal o un plástico técnico de acabado cuidado pueden ser más coherentes. Esa continuidad estética refuerza la percepción de categoría sin necesidad de grandes inversiones.
¿Perchas antirrobo o normales? ¿Cuándo usar cada tipo?
El robo de perchas en hoteles es un problema más común de lo que parece, especialmente cuando se instalan perchas de madera o modelos de mayor calidad. Aunque cada unidad tenga un coste reducido, las pérdidas acumuladas y las reposiciones constantes pueden suponer un gasto anual relevante y añadir trabajo extra a housekeeping. Por eso, muchos establecimientos optan por perchas antirrobo, buscando un equilibrio entre control de inventario y comodidad del huésped.
¿Cómo funcionan las perchas antirrobo?
Las perchas de seguridad para hoteles incorporan un gancho especial o un sistema de anclaje que limita su extracción de la barra del armario. Según el modelo, pueden incluir:
- Ganchos con muesca que encajan en una barra específica, haciendo que la percha no sea útil en barras domésticas.
- Mecanismos de liberación mediante giro o acción combinada, pensados para disuadir el robo oportunista.
- Sistemas que requieren herramienta del personal para retirar varias unidades en reposiciones o mantenimientoión.
En la práctica, estos sistemas están diseñados para reducir pérdidas por sustracciones casuales y mantener el armario siempre operativo, sin renunciar a un uso normal dentro de la habitación.
Ventajas y puntos a considerar
El principal beneficio de una percha antirrobo es operativo: ayuda a reducir reposiciones, controlar stock y minimizar pérdidas, especialmente en hoteles con alta rotación. Aun así, conviene valorar la experiencia de uso: algunos huéspedes quieren llevar una prenda colgada fuera del armario (por ejemplo, al baño o a otra zona de la habitación).
Por eso, la recomendación suele ser elegir modelos antirrobo que no compliquen el día a día y, si el concepto de habitación lo requiere, complementar con un perchero auxiliar o algunas perchas libres para usos puntuales.
Tipos de perchas recomendados para hoteles
En un armario de hotel, la variedad de perchas es tan importante como la cantidad. Tener 12 perchas iguales no cubre las necesidades reales del huésped. Una dotación profesional combina varias tipologías para que el armario funcione de verdad.
- Perchas estándar. Son la base del armario. Lo ideal es un diseño con hombros curvados que mantenga la forma de la prenda y un ancho aproximado de 42 a 45 cm. Si incluyen muescas para tirantes, evitan que prendas finas se deslicen. En una habitación doble, suelen representar la mayor parte de la dotación (6 a 7 unidades).
- Perchas con pinzas. Imprescindibles para prendas sin trabilla o que se deforman si se doblan. Las pinzas deben ser móviles y antideslizantes para sujetar sin marcar. Recomendación habitual: 2 s 3 unidades.
- Perchas con barra transversal. Permiten colgar pantalones de forma estable, minimizando arrugas. La barra funciona mejor si tiene recubrimiento antideslizante para evitar que tejidos resbaladizos caigan. Suelen ser suficientes 1 a 2 unidades por habitación.
- Perchas para vestidos. Las muescas más profundas sujetan tirantes finos y evitan caídas. No necesitan ser mayoría, pero se valoran mucho: 1 unidad puede marcar la diferencia.
- Perchas para traje. Esta percha es opcional en hoteles corporativos o de negocio. Aportan orden y presentación. La recomendación es una unidad si tu perfil de huésped suele viajar con traje.