Estos espacios reflejan la calidad y el nivel de atención de cualquier establecimiento. Equiparlos de manera adecuada no solo mejora la funcionalidad, sino que también refuerza la percepción de cuidado y excelencia.
Un baño bien diseñado, con elementos que optimizan el espacio, la luminosidad y la limpieza, contribuye a la sensación de confort y bienestar, proporcionando una experiencia más agradable.